31 de marzo de 2026
Fernando Tebele y María Eugenia Otero, fundadores de La Retaguardia, presentaron los dos tomos del libro “50. Historias de juicios por la dictadura argentina”, en una conversación con el nieto restituido Guillermo Amarilla Molfino.
“La palabra oral es fugaz pero la palabra escrita queda para siempre”, reconoció Guillermo Amarilla Molfino, nieto restituido. El relato sobre su familia es una de las 50 crónicas que conforman el libro “50. Historias de juicios por la dictadura argentina”, que se presentó en Casa por la Identidad.
Fernando Tebele y María Eugenia Otero, fundadores de La Retaguardia -colectivo comunicacional que transmite los juicios y editó el material-, dieron inicio al encuentro con la lectura de fragmentos de las crónicas construidas por diversos autores, a partir de los testimonios de sobrevivientes y familiares en diversos juicios de lesa humanidad.
El libro, en dos tomos, aborda las diferentes problemáticas que plantea el genocidio: el robo de bebés, las torturas o la solidaridad y la resistencia dentro de los centros clandestinos, entre otros ejes. Allí, escriben periodistas y especialistas como Eduardo Anguita, Ángela Urondo Raboy, Claudia Cesaroni o Pablo Llonto.
Esta presentación inauguró el ciclo que se llevará a cabo una vez al mes en la Casa por la Identidad, con entrada libre y gratuita, con el apoyo del Banco Provincia.
"Llevamos transmitiendo 75 juicios desde 2020", contó Otero, para dar cuenta de la magnitud del trabajo. "Algo que hacemos en La Retaguardia es elegir lo que queremos mostrar y una de las cosas es la cara de los genocidas. A ellos les molesta que los mostremos", dijo. Sobre la importancia de estas transmisiones, amplió: "Muchas personas pueden seguir el juicio por televisión desde sus casas. Eso también implica un control a la justicia: los estamos mirando y la justicia se sabe mirada".
Los autores explicaron que quisieron "convertir ese laburo cotidiano al papel”. "Es un libro difícil porque cuenta historias de sufrimiento, pero también de resistencia, de organización, de afectos y cuidados que sucedían adentro de los centros clandestinos ", sintetizó Otero.
"Cuando nos pusimos en la tarea de ver cuales iban a ser esas historias nos vimos en un lío enorme. Había cientos de historias que no podían estar afuera pero no entraron”, detalló Tebele. “Nos propusimos que las historias pudieran tener la mayor cantidad de temáticas posibles de las que nosotros vemos todos los días en los juicios", amplió.
Tebele también se refirió a la dificultad de que los grandes medios den cobertura a los juicios. “Nunca tuvimos la pretensión de ser el único medio. Cuando empezamos en 2010 a hacer un programa de radio sobre los juicios pensamos que rápidamente otros lo iban a tomar. Pero la verdad es que los juicios ocupan cada vez menos lugar en los medios tradicionales de comunicación. Casi no pasa siquiera lo que pasaba antes, que estaban el día uno y el del veredicto. Hoy casi no se habla de los juicios en esos medios, dicen que ya no importa el tema”. Sin embargo, acotó el periodista, “este marzo, la previa, la marcha y sus coletazos lo único que certifican es que el interés social está”.
Luego, Otero señaló otras aristas importantes de estas transmisiones: “El reconocimiento a un secuestrador porque lo estaban viendo en pantalla gigante, el agradecimiento de personas que de otra forma no podrían estar viendo el juicio de su familia, poder mirar a la justicia y lo que hace, las devoluciones que recibimos de profesores que usan los materiales para las clases, para investigaciones”.
La propuesta a los autores que participaron del libro fue que tomaran un testimonio y escribieran esa historia para rescatar a sus protagonistas. En este sentido, Otero resaltó el valor de “los sobrevivientes” porque “sin ellos y ellas nada tendría sentido ni podría haber ocurrido". En cuanto a los reconocimientos, también hubo palabras para homenajear a la jueza María del Carmen Roqueta, presidenta del tribunal que probó la existencia del Plan Sistemático de robo de bebés, quien falleció esta semana.
La primera edición de estos dos tomos ya está prácticamente agotada. La presentación culminó con un número musical y un deseo expresado por Otero, para la continuidad de estas historias: "Ojalá sea el comienzo de otros libros”.
Fuente: Abuelas
Autor/a: Abuelas
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