6 de abril de 2026
Abuelas participó del 6to. Congreso Internacional de adopciones ilegales y tráfico de niños y niñas en Chile, donde la apropiación de menores tuvo características distintas a las de la dictadura argentina, pero fue igual de sistemática y violenta.
El nieto restituido y secretario de Abuelas Manuel Gonçalves Granada y la coordinadora del área de Prensa y Difusión Clarisa Veiga, asistieron al 6to Congreso Internacional “Adopciones ilegales y tráfico de niños y niñas 2026”, en Santiago de Chile para contar la experiencia institucional y compartir estrategias y herramientas de búsqueda y comunicación sobre la apropiación de bebés durante la dictadura argentina.
La actividad organizada por la fundación Hijas y Madres del Silencio (HYMS), que se desarrolló en su mayor parte en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Chile, abordó la problemática de apropiación de menores a través de ponencias de especialistas y desde piezas audiovisuales y testimonios de familias, madres y personas apropiadas que buscan su origen.
Al ingresar al jardín del Museo de la Memoria, sobre la avenida Ismael Valdés Vergara, un lienzo gigante acunaba decenas de escarpines tejidos por madres que luchan por saber qué pasó con sus hijas e hijos y por hombres y mujeres que buscan conocer su origen. Cada año, los integrantes de HYMS despliegan los escarpines que gritan la ausencia de los más de 25 mil bebés robados a través del tráfico ilegal, la mayoría durante la dictadura de Pinochet.
La presidenta de HYMS, Marisol Rodríguez, señaló: “Este Congreso reúne a madres, hijos, familias y especialistas legales, en investigación, miembros de la sociedad civil, para visibilizar, analizar y debatir sobre una grave violación a los derechos humanos que afectó a miles de familias en Chile y estaba en silencio”. Rodríguez explicó que la constatación del delito se ha dado “porque los hijos han ido apareciendo y han reflejado la realidad de lo que sucedió en Chile, donde no se sabía que había pasado” y advirtió sobre la dificultad de comprender que se trata de un delito de lesa humanidad: “Porque las madres a las que les han quitado los chicos no pertenecían a un partico político, se los quitaban porque eran pobres, pero no podemos negar que en tiempo de dictadura había un mandato de que se tenía que exterminar a los pobres”.
Ana María Olivares, miembro de la organización y periodista que trabaja en la difusión de la problemática, expresó: “Hace ya 11 años tuvimos la certeza de que muchos niños y niñas habían sido dados en adopción de manera ilegal. Múltiples reportajes dieron cuenta de historias que se repetían. Madres que les dijeron que su hijo había fallecido en el parto o que dejaron a sus hijos en hogares temporales para trabajar y pronto desaparecieron. O las persiguieron para quitarles a sus hijos sindicándolas como no aptas para cuidarlos. Ahora sabemos que esto fue sistemático y que, si bien hay casos desde los años 60, en la dictadura se masificó como una forma de deshacerse de esta masa de pobres, suprimir el gasto social y además evitar que fueran un foco de ‘resentidos y terroristas’ –como afirman documentos firmados por Pinochet. Así, las agencias de adopciones extranjeras, cuyos países eran visitados por jueces y diplomáticos para promover la adopción internacional, vieron el mejor negocio para llevar miles de niños”.
La cifra que hoy maneja el poder judicial chileno es de alrededor de 24 mil niños y niñas que fueron enviados al extranjero. “Hay otra cifra que son los apropiados en Chile y no sabemos cuántos son. Pero sí sabemos que hay miles de familias buscando a sus hijos. Estas prácticas continúan, pero mucho menos que antes. Siempre por el dinero y por un prejuicio social de que los pobres nunca son aptos para criar. Fue una forma sistemática de genocidio social de clase”, reflexionó Olivares.
El Congreso, además de Abuelas, tuvo otros expositores destacados: la activista Rainbow Lobster; el diputado Boris Barrera, presidente e impulsor de la Comisión investigadora de adopciones legales; la senadora Claudia Pascual, ex ministra de la Mujer de Chile; Paula Salvo, presidenta de la ONG Humanas; Sergio Muñoz Gajardo, ex Ministro de la Corte Suprema de Justicia de Chile; Yves Teysseire D´Orfeuil, representante del Ministerio para Europa y de Asuntos Exteriores y jefe de la Mansión de Adopción Internacional de Francia; Karen Alfaro, doctora en historia, especialista en adopciones ilegales y decana de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile; integrantes de la Brigada de Delitos contra los Derechos Humanos sobre las causas de secuestro de menores para adopciones irregulares de la Policía de Investigación de Chile, y Ciro Colombara, querellante en litigios de adopciones internacionales, entre otros.
“Fue un buen Congreso en el que tuvimos expositores que tenían mucha experiencia en el tema y eso ayuda a contribuir al análisis, para verlo de una manera objetiva, para sumar voluntades y que se comprenda que esto pasó en Chile”, evaluó Marisol Rodríguez sobre la 6ta edición del Congreso. La presidenta de la HYMS agradeció la presencia de los integrantes de Abuelas que sumaron la vasta experiencia de una organización que lleva investigando este delito desde hace casi cinco décadas.
“Siempre queremos mejorar, somos una fundación pobre, no tenemos un lugar físico y aún así hemos logrado instalar en Chile lo que significan las adopciones forzadas. Y esto se tiene que trabajar de forma conjunta, porque esto pasó en Chile, pasó en Argentina, en Perú, en Bolivia, quizá de distintas formas, pero el fin son las apropiaciones y el robo de niños”, concluyó Rodríguez con el compromiso de seguir trabajando contra la apropiación de niños junto a Abuelas.
Al final de la primera jornada, una nueva instalación dio cuenta de la magnitud del delito en el país trasandino y la potencia de la organización de HYMS. Un paño amarillo se extendió sobre la esplanada del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, mientras las organizadoras entregaban nombres y fechas de nacimientos bordados, para prender en todo el territorio chileno, en señal de la extensión de la apropiación a lo largo y ancho del país. Del otro lado de la Cordillera, en vísperas de los 50 años de la dictadura argentina, la sociedad argentina también bordaba los nombre de las y los desaparecidos por el terrorismo de Estado, para llevar a Plaza de Mayo. Y así, trascendiendo fronteras, tejiendo nombres, lazos seguiremos trabajando junto a organizaciones hermanas para que el robo de niños cese en argentina y el mundo.
Fuente: Abuelas
Autor/a: Abuelas
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